fbpx

 

¿Quién soy? ¿Qué me ha traído hasta aquí?

Comencé un viaje hace mucho tiempo y ahora soy consciente de hacia dónde me lleva el camino.

Llevo trabajando para otros desde que tengo dieciséis años. Me he dedicado a muchas cosas desde esa edad, y cada una de esas experiencias me enriqueció de mil maneras, pero sobre todo, a decidir cada vez más asertivamente qué me convenía y qué no.

Han pasado veinte años ya desde que me lancé al mercado laboral y en todo ese tiempo me he marchado de diferentes empresas, me han despedido de otras y he estado en el paro más de una vez. Al final de cada ciclo me quedaba con la sensación de ser como un tubo de pasta de dientes: Acababa exprimida, vacía y desmotivada. De alguna manera siempre supe que mi camino no era el que estaba trazado para la mayoría.
Desde niña me sentí diferente. Sufrí con algo que ahora llaman bullying pero que en aquellos tiempos eran “cosas de niños”, luego “cosas de adolescentes” y luego… Luego cuando te haces mayor y te sigue pasando, ya no sé cómo lo llaman. Como con todo en la vida, hay que considerar las experiencias en su justa medida y decidir cómo vamos a incorporarlas en nuestro haber.
 

«Mi fuerte son las palabras y escribiendo, conseguiré cumplir mis sueños y los de otras mujeres emprendedoras.»

Consigue ya mi calendario editorial, completamente GRATIS

Lo quiero YA

Me costó entender que lo que provocaba rechazo en los demás era lo diferente que me presentaba al mundo y mi forma de ser creativa y alegre. Durante años sufrí esa sensación de no pertenencia a nada, de ser una isla en otra isla.
Al final seguí un camino preestablecido y pavimentado por miles de personas que hacían lo mismo día tras día: estudiar una carrera, tener un trabajo estable por cuenta ajena, un sueldo más o menos decente, irte a vivir con tu novio, comprarte una casa, bla, bla, bla. Fue la única manera que encontré de dejar de sufrir la diferencia para convertirme en alguien aceptable y pertenecer. Y aunque lo hice convencida, dentro de mí sabía que no era lo correcto.
Unos años más tarde sucedieron una serie de catastróficas desdichas que me condujeron a tomar las riendas de mi vida siendo fiel a mi naturaleza real. Así que ahora puedo decir que, aunque fueron experiencias muy tristes y dolorosas, sin ellas no estaría aquí hoy, contándote todo esto.
Me mudé a otra ciudad, sola. Comencé una carrera profesional nueva y construí mi mundo a mi medida, lejos de criterios ajenos y siendo, por fin, yo misma.
Hace ocho años de eso y hace más de tres que ya valoraba emprender.
¿Qué sucede con emprender hoy día?
  • Estamos intoxicados de casos de éxitos en el mundo digital, las apps y otros negocios que parecen cuentos de hadas empresariales: Gente joven y brillante que tuvo una idea y tras mucho esfuerzo, dieron con la gallina de los huevos de oro.
  • Por otro lado, yo nunca percibí emprender como una alternativa viable a trabajar para otros. No se nos forma o informa sobre esa posibilidad durante nuestros estudios. En mi casa tampoco se alentó bajo la premisa de: “esa gente sufre mucho y no tienen estabilidad”.

 

Así que, con todo eso, yo quería emprender, pero con la Súper Idea. No podría hacerlo si no era con un boom millonario. Mientras tanto, seguía frustrada porque ya no sentía que trabajar en una empresa fuera mi futuro, porque no daba con la idea adecuada y no tenía dinero para invertir en mí ni en ningún tipo de negocio. Y así estuve hasta el 2017.
Y entonces, la vida conspira. Las cosas se suceden y vuelves a sufrir una catarsis vital que te pone en tu sitio y no entiendes nada, hasta que lo entiendes.
Tuve un accidente de tráfico que casi me mata. Pasé muchos meses recuperándome después de varias cirugías y luego todo el proceso de rehabilitación para conseguir volver a hacer todo lo que hacía antes.
Fue un renacer casi literal y actualmente cuando me preguntan cuál ha sido el día más feliz de mi vida, no puedo sino pensar en el momento que tuve el accidente y la alegría que sentí al comprobar que, aunque todo apuntaba a que me mataba, estaba viva.
A pesar del dolor y de toda la situación que pasé, sobreviví y salí de la experiencia siendo una persona diferente y mucho mejor. Ese accidente también cambió otros aspectos de mi vida para bien.
Un año después de incorporarme, tras el accidente, me despidieron de mi trabajo en el momento adecuado para tomar, de nuevo, las riendas de mi vida.
Fundé Atípica Márketing en honor a mi alma divergente con ánimo ayudar a otras mujeres que han vivido experiencias como las mías y se han hecho fuertes como empresarias y emprendedoras.
Mi pasión son las palabras y escribiendo, conseguiré cumplir mis sueños y los de otras mujeres emprendedoras.

Espero haberte ayudado a entender quién soy y si quieres saber más sobre mí, sobre copywriting y redacción web, suscríbete!

Share This