Por qué un copywriter no puede saber solo de copywriting

Por qué un copywriter no puede saber solo de copywriting

Para ser un buen copywriter tienes que escribir bien, pero sin lo que te cuento aquí, todos tus trabajos quedarán cojos. Estas son las habilidades extras más importantes.

Hoy vamos con las habilidades que complementan el copywriting y que necesitas para considerarte un profesional más completo y competitivo.

 

Porque un copywriter tiene que saber, además de copywriting, mucho más si de verdad quiere hacer algo en un sector que crece y evoluciona cada día.

 

En esta profesión tienes que ser, además:

  • Un comercial.
  • Un director ejecutivo.
  • Un experto en atención al cliente.
  • Un creativo.
  • Un estratega.

 Entre otras muchas cosas.

 

¿Qué tiene que saber un copywriter además de copywriting?

 

La creatividad y la capacidad de comunicación son imprescindibles. Pero también necesitas habilidades de investigación y edición de primer nivel, tienes que saber de SEO, de emociones, de funnels, de estrategia etc.

 

El copywriter no tiene porqué saber redacción de contenidos y un redactor de contenidos no tiene porqué saber de copywriting.

Pero el profesional que controle las dos áreas, será el que se lleve el gato al agua.

 

Es como comparar una lima de uñas y una navaja suiza.

 

Yo me quedaría con la navaja suiza. No sé tú.

 

Por eso, si eres copywriter estas son las habilidades que debes tener para convertirte en una súper navaja suiza con tu propia personalidad y no quedarse en una simple lima de uñas.

 

La estructura T en Copywriting

 

La Estructura T en copywriting y marketing en general te convierte en un profesional mucho más valioso y reconocido.

Así puedes abarcar un espectro más amplio en el tipo de trabajos que puedes realizar y sobre todo, los problemas que puedes solucionar.

 

El profesional con una buena Estructura T tiene una comprensión básica de todas las partes destacadas del marketing:

  • SEO.
  • Copywriting.
  • Embudos o Funnels.
  • Redes Sociales.
  • Campañas de influencers.
  • Post para Blog
  • Marketing de Contenidos, etc.

Pero solo domina a la perfección una de ellas. Aun así, es capaz de crear una estrategia de marketing cohesiva a lo largo de todas las etapas de consciencia del usuario y tiene experiencia y dominio en varios aspectos distintos. 

Por ejemplo:

  • Redactores de contenido que también controlan de SEO y campañas en FB ads
  • Traffickers que además saben de copywriting y edición de vídeo.
  • Diseñadores gráficos que dominan el marketing de respuesta directa, y el copywriting para campañas de ads y emails.

 

Para entender la Estructura T, puedes visualizarla así:

La parte horizontal de esta letra, son las habilidades que se dominan en mayor o menor medida relacionadas con el marketing.

La parte vertical se va completando con el grado de dominio que tienes de esas habilidades.

 

Poniendo en el centro de la parte vertical tu principal habilidad (redacción de contenidos, compra de tráfico y diseño en el ejemplo), y rodeándola del resto de habilidades que tienes, aunque no a un nivel tan profundo como la principal, encontrarás tu Estructura T.

 

En copywriting, se conoce como full-stack digital writer al copywriter con que se ha desarrollado siguiendo la estructura T.

Recuerda, no son especialistas en todas las facetas que dominan, solamente en una o dos como mucho, en ocasiones tres. Y el resto las conocen lo suficiente como para ayudar a un cliente en una estrategia de marketing prácticamente al completo.

Por eso los marketeros con Estructura T o full-stack marketers son tan valiosos para cualquier negocio.

 

Cómo ser un copywriter con estructura T o full-stack digital writer

 Para convertirte en copywriter con Estructura T debes adquirir una comprensión general de los principios básicos de marketing en casi todos sus ámbitos.

Lo normal es partir de una habilidad que ya dominas, desarrollada durante años, con métricas y casos de éxito para acreditarlo.

Luego planteas la cuestión: ¿qué facetas del marketing me tocan más de cerca y soy peor en ellas?

 

Si eres copywriter pero no entiendes la automatización y configuración de las campañas de Ads, o un redactor de contenidos alérgico a Photoshop, o Community Manager que comete errores gramaticales, ahí tienes tu filón.

Se trata de conseguir el máximo conocimiento posible en el mayor número de disciplinas del marketing manteniendo siempre una mayor profundidad en una determinada área de especialización (redacción, compra de tráfico y diseño en los ejemplos).

 

Desnudando al copywriter total

Con la digitalización del contenido, ha cambiado la forma de escribir, fusionando distintas disciplinas de escritura con nuevos soportes para la información.

 

Siempre hemos tenido:

  • Especialistas en SEO que producen textos con la única intención de posicionar su contenido.
  • Copywriters enfocados en la persuasión y la venta, capaces de convencer al usuario de que realicen una determinada acción (compra, suscripción, dejar el mail, etc.)
  • Redactores de contenido que dominan el Storytelling, y cuentan historias que atraen al usuario y le entretienen a la vez que lo educan.

 

Aglutinando todas estas habilidades, tendremos un copywriter con una buena Estructura T, o lo que también se puede conocer como full-stack digital writer.

 

Un full-stack digital writer redacta contenidos geniales que enganchan, entretienen y enseñan algo, generalmente en base a una historia, con un objetivo en mente.

Unos contenidos hechos teniendo en cuenta nociones de SEO, y SEO-Onpage, búsqueda de Kw, estructura del texto en H1, H2, H3, etc.

Si además se ha currado unas imágenes y para acompañar al artículo y compartir en Redes Sociales genial, estamos ante un pedazo de copywriter con Estructura T.  

 

Este copywriter crea considerando todos los ángulos posibles de un contenido:

  • Palabras clave
  • Estructura de los contenidos óptima para motores de búsqueda
  • Normas ortográficas
  • Interés para el usuario
  • Fórmulas de persuasión

 

Este contenido debe posicionar, atraer, convertir y entretener.

 

El objetivo es que el usuario responda con una determinada acción y lo comparta en rrss, aprenda, sea persuadido y lo encuentre fácilmente en buscadores.

 

Y hablando sobre contenidos que persuaden y textos con historias de las que aprender, tengo una newsletter muy interesante.

Te invito a suscribirte y empezar a recibir cada día consejos para conseguir esas habilidades que complementan al copywriting y te convertirán en el copywriter total. 

Esto NO es copywriting

Esto NO es copywriting

Si estás haciendo algunas de las cosas que escribo aquí, deja ahora mismo de llamarte copywriter.

Ellos se rieron cuando les dije que era copywriter, pero cuando comencé a escribir…

 

¡Se rieron con más razón todavía!

Y entonces me dijeron señalando: ¡redactor de contenidos!

 

Así es, que esta pequeña performance/homenaje/herejía al maravilloso anuncio que John Caples escribió en 1926, sirva para ilustrar lo que hoy vengo a contarte.

Porque creo que es necesario, llegados a este punto, aclarar qué NO es copywriting. Esta profesión que tanto respetamos y que, quizás por la manía de referirnos a ella en inglés, le estamos quitando algo de sabor.

Parece que no se está usando con la propiedad que merece para diferenciar a quienes están haciendo copywriting de los que están redactando contenidos.

Vaya por delante que no tengo absolutamente nada en contra de los redactores de contenidos. Los admiro profundamente por su creatividad, paciencia y capacidad.

Admirables sólo aquellos que sean profesionales serios porque también ahí hay vendehúmos sacacuartos que, como en todo nicho, se dedican a vender densas nubes de humo en vez de contenido de calidad.

Pero bien es cierto que, como queremos entre todos conseguir un mercado con clientes más maduros que contraten nuestros servicios como juntaletras profesionales. 

Tenemos que educar.

Los términos copywriting y redacción de contenidos a menudo se malinterpretan y aunque puede que existan ciertos puntos que parecen comunes, son muy diferentes, y en ningún caso un término es sinónimo de otro.

Copywriting vs redacción de contenidos

La mayor distinción entre copywriting y redacción de contenidos es su propósito: el copy implica escribir para vender, mientras que la redacción de contenidos informa, entretiene y engancha al lector.

Se hace así para lograr que el lector siga leyendo y que “se enamore” de la marca (un término demasiado trillado, pero es así). 

Para que aguante más tiempo leyendo un post, y salte de uno a otro, para que su contenido sea de utilidad mientras Google nos premia por ello haciéndonos subir en las SERPS. 

Pero no para vender. No para convertir.

Por eso, cualquiera que busque contenido para su página web, debe aprender a diferenciar entre un copywriter y un redactor. Los dos son clave y de de gran utilidad, pero en partes bien diferenciadas del proyecto que se tenga entre manos.

Fallar en esto es tirar tiempo y dinero a la basura.

O ganarte un sitio en un Destripando Copys.

A la hora de contratar a un redactor de contenidos o a un redactor publicitario, es importante que sepas cómo se diferencian estos papeles porque cada uno tiene sus propios objetivos y desafíos.

Un resumen rápido sería:

  1. Para el blog de tu web, un redactor de contenidos.
  2. Para las páginas que impliquen una acción del usuario, un copywriter.

¿Copy creativo o copywriter de respuesta directa?

Un copywriter es lo que en castellano se llamaría redactor publicitario.

Esta figura se define como un experto en persuasión, que utiliza el lenguaje, la creatividad y las palabras para convencer a los potenciales clientes o usuarios a que realicen una acción concreta: rellenar el formulario, suscribirse a la lista de correo, descargar el Lead Magnet, comprar, recordar la marca, pensar que es mejor que la competencia, etc.

Y no solo eso, dentro del copywriting hay dos tipos de profesionales que se encargan de cosas distintas. 

Está el copy creativo y el copy de respuesta directa, por ejemplo.

El copy creativo es aquel capaz de resumir toda la esencia de tu marca, de una campaña o de cualquier cosa en un mensaje a través de una sola frase, en tres palabras o en un texto:

  • ¿Te gusta conducir?
  • Just Do It
  • I´m Loving It
  • El secreto está en la masa
  • La nueva profesión de tus sueños que te han estado ocultando

Todas estas perlas salieron de debajo del flequillo de algún o alguna hipster gafapasta (desde el cariño) que se clasifica como copywriter creativo y su hábitat es una agencia de publicidad tradicional.

Luego están los copywriters de respuesta directa. Dentro de este grupo estoy yo, pero también he trabajado en agencia como buena gafapasta.

En la respuesta directa, se trata de transformar personas y usuarios en consumidores/suscriptores/clientes.

Nuestro trabajo es más medible, podemos saber cómo se traduce en ventas, tenemos acceso a tasas de apertura, de respuesta, de conversión y otras métricas imprescindibles para entender qué funciona y qué no.

En este grupo nos encontramos los que hacemos email marketing, mi pasión, enviando correos con una frecuencia determinada a su lista. 

Solemos ser profesionales con menos brillantina y fama, pero que a menudo, somos los que más vendemos.

Aclarando la confusión entre copywriting y redacción de contenido

Por lo general, los redactores de contenidos suelen ser periodistas o profesionales del mundo de la comunicación reconvertidos al marketing digital a través de eso, de la redacción de post, artículos y contenido sobre todo para los blogs de diferentes webs.

Muchos también tienen idea de social media y, claro que tienen que hacer de todo: escribir sus posts, sus publicaciones, sus pies de fotos y descripciones de videos, entre otras muchas cosas.

Pero no son copys, son redactores.

Redactores, redactores digitales, redactores online… llámalos como quieras pero son redactores a fin de cuentas.

Redactores de contenido que no copywriters, ni creativos, ni de respuesta directa.

¡Ojo! No digo que no sean creativos. Por supuesto que pueden serlo. 

A menudo mucho más que los copywriters de respuesta directa, por ejemplo. Pero su especialización es la investigación y, luego, la creación de contenidos maravillosos, bien estructurados, que enganchan, etc.

Pero no son copywriters.

¿Pueden serlo? Por supuesto. Pero para ello tienen que formarse. Y mucho. 

En ventas, en psicología, en storytelling, en neuromarketing… y ¡adivina! En copywriting.

Y seguro que podrán ser estupendos copywriters, peeeeero pasado el tiempo correspondiente a su etapa de formación y de hacerse callo, trabajando en distintos proyectos.

Solo se validarán como uno de los nuestros consiguiendo ventas, consiguiendo leads, nuevos clientes, en definitiva: vendiendo a través de las palabras, haciendo puto copywriting, ¡joé!

Que al final se tiene que poner una…

Bueno, si es tu caso y llevas años, meses o días redactando contenidos, posts, artículos y quieres aumentar tus habilidades para convertirte en copywriter tengo una newsletter que es canela fina.

También te sirve si tienes un proyecto online en Loren Ipsum y quieres llenarlo de letras, pero en plan bien.